Pese a que no lo crean el fútbol es un deporte de equipo….

Está usted equivocado.
Analizando el convulso y agitado mundo de noticias que han circulado estos días por todas las editoriales deportivas de nuestro país me quedo con el magnífico artículo que publicó Alfredo Relaño, el pasado domingo 19 de mayo: “Simeone y Mourinho, verbos distintos”.
En dicho escrito, el periodista español, analizaba las notables diferencias de ambos técnicos en la forma que tuvieron de dirigirse a la opinión pública tras la Final de Copa del Rey disputada en el Santiago Bernabéu.
Uno, el argentino, dedicó su triunfo a la institución rojiblanca, ensalzando los motivos y razones que le llevaron a la consecución del título: «Toda la gente que trabaja en pos de hacer grande al Atlético, la afición, los jugadores… todos ellos son partícipes de este éxito”.
Mourinho, por su parte, repitió el mismo discurso ególatra y narcisista que ha venido predicando desde que aterrizara en la casa blanca: “Yo, yo y finalmente yo”.
Con todos mis respetos señor Mourinho pero esta usted equivocado.
Porque al final por muy buen estratega, preparador y excelso entendido del fútbol que usted sea, son sus jugadores los que deben apretar el culo para iniciar una carrera, son esos mismos los que se juegan su integridad física por entrar en disputa por un balón dividido y sí, también son aquellos los que con su esfuerzo y dedicación alimentan su ego de títulos y reconocimientos públicos.
Y así, tras vivir varios años eclipsado por la magnánima y todopoderosa figura de “Special One”, al fin he vuelto a recordar que el fútbol se escribe con la primera persona del plural, “Nosotros”, y no con la primera del singular, “Yo”, como algunos nos quisieron hacer creer.
César Labrandero.

