HOLANDA 2 – 1 BRASIL. Increíble… ¡pero cierto!

Ambos técnicos, fieles al estilo de juego que venían desarrollando hasta el día de hoy, coincidieron en alinear los mismos sistemas tácticos en sus respectivas selecciones 4-2-3-1, por lo cual se intuía que iba a ser un partido definido y marcado por fuertes defensas, la concesión de pocas oportunidades al rival y el juego poco vistoso.
Todo transcurría según lo previsto por el seleccionador carioca Dunga, su equipo lograba imponerse en lo táctico, técnico y físico a los jugadores tulipanes; esa superioridad mostrada en el campo por los brasileños fue reflejada a los diez minutos de dar comienzo el encuentro cuando tras magnífico pase de Felipe Melo, que volvía hoy a la formación titular, lo aprovechó Robinho para adelantar a su selección.
Con desventaja en el marcador la selección holandesa tuvo que buscar de manera más directa la portería defendida por Julio César, viéndose obligada a dejar mayores espacios a sus espaldas y que fueron aprovechados por la Verdeamarelha para seguir acumulando claras ocasiones de gol que finalmente no pudieron materializar y que habrían resuelto la eliminatoria. Estas concesiones se pagan y en un Mundial mucho más.
La segunda parte tuvo una clara protagonista, la dupla formada por Wesley Sneijder y Arjen Robben tomaron los galones de la selección oranje y se erigieron en verdaderos héroes del encuentro.
El empate llegó tras fallo incomprensible del guardameta brasileño al dudar en una salida. A partir de ahí todo cambió para los pupilos de Dunga, que perdieron la concentración que habían demostrado durante todo el torneo. La falta de seriedad y seguridad defensiva eran evidentes y por primera vez ni tenían el control del encuentro ni disponían de jugadores realmente imaginativos como para con un genialidad a los que Brasil durante décadas nos tenía acostumbrados, pudiera resolver tan complicada situación.
Con tal situación se esperaba una reacción por parte de Dunga que nunca llegó, parecía paralizado e incapaz de dar respuesta a lo que estaba ocurriendo sobre el campo, todo se agravó cuando otra vez tras un despiste defensivo, los holandeses lograron ponerse por delante del marcador. Los brasileños se sentían muy fuera del Mundial, los nervios y las prisas se apoderaron de ellos, como quedó
demostrado en la expulsión de Felipe Melo desquiciado por lo que parecía se les venía encima. Entonces cometieron su mayor error : dejar de hacer lo que saben hacer como equipo-contundente a lo que les tenía impuesto Dunga y perdieron todo aquello que les había hecho fuertes ….
Brasil se baja ella solita del Mundial y Dunga presenta su dimisión.
Los Tulipanes llevarán además en lo que queda de Mundial la fuerza moral y psicoló gica de haber borrado de este campeonato a los favoritos. The » SMART BET» sigue adelante.

