Arsenal vs. Villarreal: Lecciones de verticalidad e imprecisión

Todos sabemos que el Villarreal tiene mucho fútbol en sus botas pero cuando le falla precisión en los envíos se queda con poco más.
El Villarreal consiguió alguna oportunidad que no llegó a materializarse y que se quedó tan sólo en eso. Mientras, el Arsenal jugaba con una envidiable verticalidad y rapidez -dignas de admiración- que no dejó lugar al Villarreal en el partido. Eso sí, hubo un amago a los 20 minutos de juego tras el gol de Walcott para poner en tablas el partido que se quedó en nada gracias a un Submarino Amarillo realmente inoperable.
Se notaron mucho las bajas de Santi Cazorla y Marcos Senna, pero por el contrario el Arsenal se benefició de unos recién recuperados Cesc y Adebayor.
No pudo ser para Villarreal que hizo una Champions League espléndida y ahora ha de centrarse en la liga doméstica y ver si puede ganar el pasaporte para el año que viene.

La única cosa fea -al margen del ordinario juego del Villarreal-, fue la actitud de Eguren, un jugador del equipo español que pareció dedicarse los 90 minutos a pegarse con Cesc Fábregas y dio la impresión de que también quería pegarse con los jueces de línea. Un triste final para el centrocampista uruguayo que ha de saber ser mucho más inteligente que eso.

