Análisis de la Selección Brasileña

Brasil se enfrenta a una nueva cita mundialista con la responsabilidad que supone ser cinco veces campeona del Mundo.
El seleccionador carioca, Dunga, presenta para este mundial una selección atípica que difiere mucho del estilo y juego que todos tenemos en mente cuando hablamos de la selección de BRASIL. Todas estas dudas y críticas han sido solventadas a base de victorias y títulos, campeona de la Copa América año 2007 goleando en la final 3 – 0 a sus eternos rivales los Argentinos, y campeona en su última edición de la Copa Confederaciones del año 2009.
Dunga, al que muchos tildan de extremadamente defensivo, introduce un concepto táctico al que Brasil no nos tiene acostumbrados y es el famoso “cuadrado de seguridad” consistente en alinear juntos a dos centrales duros y contundentes como son Lucio y Juan con dos medio centros si cabe más duros y contundentes que los primeros, como son Felipe Melo y Gilberto Silva.
Si bien es cierto que dicho esquema táctico, no le otorga una gran fluidez de juego y el siempre ansiado “jogo bonito” que los “torcedores” tanto demandan a su selección, no es menos cierto que con este planteamiento Brasil dispone de un rigor táctico casi perfecto, logrando una tremenda solidez defensiva. Si a este brillante esquema principal, le añadimos dos laterales con un largo recorrido como son Maicon y Bastos y la velocidad con la que el equipo sale a la contra a través de jugadores de la categoría de Kaka, Robinho,Luis Fabiano… Brasil se convierte en un conjunto extremadamente difícil de batir. A todo esto hay que sumarle la facilidad con la que este equipo busca la portería del rival en todas las acciones de juego aéreo.
Finalmente hacer mención especial a la calidad y buen estado de forma con el que llega a esta cita mundialista el guardameta Julio Cesar (Inter de Milán), y que rompe así con el falso mito impuesto a lo largo de los años, que hacían dudar sobre la seguridad y fiabilidad de los porteros Brasileños.
Brasil se convierte así a priori, como siempre, en una de las firmes candidatas al título.
Michael Robinson

