
A toro pasado, todos somos Manolete…
Sin embargo, el dilema que perturbaba a Vicente del Bosque antes de este encuentro frente a la República Checa era mucho más profundo y complicado de resolver de lo que a priori aparentaba ser.
¿Por qué?
Es de sobra conocido por todos ustedes que la selección española llegaba a este compromiso internacional clasificada como primera de grupo para la próxima Eurocopa y sin ningún otro reto deportivo más, que romper con una nefasta estadística de derrotas en suelo checo.
Hasta aquí todo fácil, pero… ¿se imaginan el escándalo si algún jugador hubiera resultado lesionado grave en un encuentro donde la selección no se jugaba nada? O por el contrario, de haber perdido, ¿que papel hubiera tomado Escocia, implicado directo y con opciones reales de clasificación?
Una vez más, el preparador español, volvió a demostrar que la suspicacia, desconfianza, recelo y reticencia se combaten con altas dosis de elegancia y neutralidad.
Así, Don Vicente del Bosque decidió acallar todos esos rumores homenajeando al fútbol de la mejor manera posible: jugando y ganando como el equipo campeón que somos.
¡Gracias!.