

No solo hay que ser bueno…
El cierre del mercado veraniego me ha dejado una sensación que cuanto menos podría llegar a calificar como «rara».
De golpe y porrazo el todopoderoso Real Madrid se «deshacía» de tres jugadores, Fernando Gago – Royston Drenthe – Pedro León, con sendas cesiones y sin obtener beneficio económico alguno a las que hay que sumar aquella otra cesión que tuvo lugar a principios del mes de Agosto con Sergio Canales y el Valencia como protagonistas principales.
¿Qué está pasando? ¿acaso no son buenos jugadores?
Comencemos…
Fernando Gago:
Ramón Calderón, expresidente del Real Madrid, lograba cerrar el fichaje de este, para muchos, desconocido jugador el 19 de diciembre de 2006 por una cantidad cercana a los 20 millones de euros.
Se trataba de un futbolista que cumplía con todos los cánones del clásico «5» argentino, capaz de situarse por delante de la defensa otorgando una buena salida de balón desde atrás y un inicio de juego fantástico.
Y por si fuera poco, llegaba avalado por el mismísimo Diego Armando Maradona, el Santiago Bernabeu se ilusionaba con el nuevo Fernando Redondo…
Royston Drenthe:
En el verano de 2007, después de impresionar a todo el mundo al proclamarse campeón de la Eurocopa Sub-21 con la selección holandesa y recibir el título de mejor jugador del torneo ficha por el Real Madrid en una operación que rondó los 13,5 millones de euros.
Muchos fueron los que vieron en este futbolista el sustituto perfecto del mítico Roberto Carlos, un jugador que reunía todas las condiciones necesarias para triunfar en el Real Madrid como lateral izquierdo.
Pedro León:
15 Julio 2010, el Real Madrid oficializa el fichaje de Pedro León por una cantidad cercana a 10 millones de euros.
Una contratación sorprendente a la que el mismísimo José Mourinho, ejerciendo ya funciones de entrenador madridista, da su beneplácito tras visionar varios videos del jugador.
Sergio Canales:
En la temporada 2010 / 2011 éste joven jugador cántabro irrumpía con fuerza en el panorama futbolístico español después de acaparar actuaciones memorables como aquella del Ramón Sánchez Pizjuán en la que él solito devoró a todo un Sevilla F. C.
La locura se desata, ¡hay que fichar a Canales!.
Tras varias semanas de negociación con el club blanco, Sergio Canales y el Real Madrid llegan a un acuerdo por el cual el jugador queda vinculo cinco años con la entidad madridista.
El Real Madrid se hacía con los servicios de una auténtica perla, uno de esos futbolista que calificamos como diferentes porque sus acciones nunca pasen desapercibidas en un terreno de juego, todas con un sello personal y que lo distinguen del resto.
Pues bien, un año más tarde, todo parece haber acabado con la sensación de que nunca llegó a comenzar.
¿Cuál es el problema?
En mi opinión, la cuestión radica única y sencillamente en el hecho de considerar a todo jugador nuevo que fiche el Real Madrid como «el nuevo algo… el nuevo Redondo, Pelé, Ronaldo, Guti…»
No debemos olvidar que el peso de una institución como el Real Madrid es enorme, la maquinaria blanca no concede tiempo a este tipo de jugadores que llegan con la vitola de «crack», se les exige desde primer día que salgan a dar la cara y justifiquen sobre el campo todas las ilusiones que se han depositado en ellos.
Y éste, es un condicionante que está a la altura de muy poquitos jugadores del mundo.
Para triunfar en el Real Madrid no basta con ser bueno, hay que ser el mejor.
César Labrandero