
Los Leones fueron devorados en el BERNABÉU.
Se lo advertimos y no nos equivocamos, ¡partidazo en el Santiago Bernabéu! Demasiado castigo para el conjunto bilbaíno que veía perplejo como sus leones eran incapaces de comerse todo el merengue que manaba de los guerreros blancos.
El encuentro comenzaba con un ritmo vertiginoso, dominio territorial del conjunto vasco que al primer minuto gozaba de la primera gran ocasión para adelantarse en el marcador a manos de su principal baluarte, Fernando Llorente y que otra vez más el ímpetu defensivo del Portugués Pepe se encargó de desbaratar.
Desde entonces lucha sin cuartel entre los dos equipos, Di María fue el primero en atisbar las carencias defensivas del conjunto que dirige Joaquín Caparrós. Su hándicap se encontraba en el lateral izquierdo, un Amorebieta que veía desplazada su posición hasta la cal y que únicamente podía rezar cuando se le acercaba el fideo con ganas de “pelea”, por dentro por fuera, de todas las formas y colores se marchaba una y otra vez de su par el veloz Argentino al que nadie podía parar.
Fue precisamente una combinación entre albicelestes la que rompió con la monotonía del marcador, Di María encontró un pase entre líneas para su compatriota Higuaín que tras un magnífico forcejeo con la zaga rival acabaría anotando el primero en su cuenta particular.
Pero si bueno les pareció el primero, ¿Qué me dicen del segundo? Lección magistral de transición defensa – ataque con finalización en gol, era el turno de Cristiano Ronaldo, espectacular el jugador portugués que a medida que van pasando los partidos ve acrecentada su enorme figura.
¿Partido decidido? Nada más lejos de la realidad, el Rey León no estaba dispuesto a cejar en su empeño de asaltar el Bernabéu, fruto de tal llegó el gol que pondría emoción al descanso y que hacia justicia a lo desarrollado en el terreno de juego.
La segunda parte, más madera para la hoguera : bien es sabido por todos el carácter insaciable de este equipo, caían los goles hasta un total de cinco, “hat-trick” incluido de Cristiano Ronaldo que dejó un recuerdo imborrable para todos los presentes con otro de esos misiles tierra – aire al que nada pudo hacer Iraizoz para poder detener…
Entre el público se camuflaba un José Mourinho que parecía afilar el colmillo pendiente de devorar a su próxima víctima… ¿Quién será?
Colorín colorado este cuento acaba de empezar, toda una semana tenemos para hablar de un GRAN CLASICO que visto lo visto, promete ser sin duda el màs apasionante de los últimos años.
Cesar L. Perez
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