
Pronto lo sabremos…
El traspaso de Gonzalo Higuaín al Nápoles – a falta de los calamitosos y engorrosos flecos contractuales – abre un nuevo interrogante en el Real Madrid:
¿Necesita el conjunto merengue un nuevo delantero que complete la terna de “killers” madridistas?
Empecemos por partes.
Analizando la plantilla blanca nos encontramos con tres jugadores que pueden asumir la posición de 9: Morata – Benzema – Ronaldo.
Sin embargo Ronaldo explota todas sus habilidades técnico – tácticas como extremo izquierdo y Benzema sería más un segundo delantero que una punta de lanza.
En las últimas semanas parece haberse desatado una opinión generalizada que apuesta por los jóvenes e inexpertos canteranos como remedio para suplir el aparente déficit de delanteros en el Real Madrid.
Miren amigos, en mi opinión, el aporte de un canterano recién llegado a todo un Real Madrid no debe ser más que el de aprendizaje y adaptación al medio hasta que pueda volar por si mismo.
¿Saben por qué?
Cualquier jugador – a excepción de los cracks y estrellas mundiales – necesita de un periodo adaptativo a la Primera División que consiste en la disputa de 30, 40 o 50 partidos a máximo nivel futbolístico y esto es precisamente lo que no tiene el Real Madrid: TIEMPO.
La maquinaria madridista está confeccionada y estructuralmente ideada para ganar, aquí no vale otra cosa más que conseguir la victoria y el segundo puesto es el primero de los derrotados.
Así las cosas me inclino a pensar que los blancos forzarán el mercado veraniego hasta encontrar un futbolista que complete una plantilla ya de por sí espectacular.
¿Quién será?
Pronto lo sabremos…
César Labrandero.