

Te seguimos esperando amigo
por César Labrandero
No nos gustaría terminar este repaso que estamos haciendo por lo mejor del año 2013 sin antes tener unas palabras de elogio, apoyo y mucho cariño hacia la figura de Tito Vilanova.
Parece que fue ayer cuando aquel viernes, 19 de julio de 2013, Sandro Rosell, presidente del FC Barcelona, comparecía en rueda de prensa junto a Zubizarreta para comunicar aquello que jamás quisimos escuchar:
“El tratamiento de Tito es incompatible con el cargo de entrenador del Barça”.
Retrocediendo todavía más en el tiempo recuerdo como aquel 22 de noviembre de 2011 la angustia y preocupación azotó de manera indiscriminada a todos los amantes del deporte al conocer la fatal noticia de que Tito Vilanova – por aquél entonces 2º entrenador del FC Barcelona – tenía que ser sometido a una intervención quirúrgica para proceder a la extirpación de un de un tumor en su glándula parótida.
Las muestras de ánimo y apoyo llegaban desde los sitios más recónditos del planeta y el hombre en la sombra lucía esplendoroso en todos nuestros corazones con un deseo común: volver a ver a la dupla Guardiola – Vilanova sentados juntos en el banquillo del Nou Camp.
Una extraordinaria fortaleza física y un amor incondicional por su profesión le permitieron recuperarse en un tiempo récord, apenas 15 días después de su paso por los quirófanos, Tito Vilanova regresaba a los campos de entrenamiento para dirigir el timón de la nave azulgrana.
El momento de catarsis y felicidad plena llegó cuando, el 11 de diciembre de 2011, Tito se sentaba de nuevo en el banquillo del Santiago Bernabéu para acompañar a su equipo en el clásico contra el Real Madrid.
Los médicos encargados de seguir todo el proceso curativo anunciaron la recuperación absoluta de la enfermedad. Tito Vilanova había vencido en su partido más difícil y el tumor formaba definitivamente parte del pasado.
Sin embargo, el pasado 19 de julio de 2013, volvían a saltar todas las alarmas y éramos informados de que el preparador catalán tenía que pasar nuevamente por el quirófano para ser sometido a otra intervención quirúrgica.
Desde las cosas de Robin volvemos a mostrar todo nuestro apoyo a este genial entrenador y mejor persona.
¡Ánimo Vilanova!
César Labrandero.