La primera Champions donde el campeón no es favorito

En general podemos decir que todo el panorama futbolístico nacional aprecia y admira a Pep Guardiola por su saber estar. Pero vamos, que con lo que ha conseguido y con el equipo que tiene, que tampoco peque de modesto porque el efecto puede ser el contrario.
Decir que El Barcelona actual no es favorito -en esta nueva edición de la Liga de Campeones- huele a «buen entrenador que quiere cuidar de su vestuario» y cuando la realidad es tan evidente, corres el riesgo de que el efecto sea el contrario.
Basarse en números está bien, pero tampoco estaría mal que por una vez y como premio al juego del equipo, se elijan como favoritos muy a su pesar. Las estrategias de ataque de Pep a menudo son difíciles de descifrar.
Eso sí, que a nadie se le ocurra decir, que Kaká o Messi no son tan buenos sino que el equipo les hace buenos.
¡Hasta ahí podíamos llegar!

