Homenaje a unos sentimientos.

Volverán que nadie lo dude…
Se deshojo la margarita. La funesta ruleta del descenso quiso detenerse finalmente en el Deportivo de la Coruña, Zaragoza y Mallorca.
Así de cruel es el destino, después haber estado remando una temporada entera contra viento y marea, después de haber confiado en que tanta angustia tendría su fiel recompensa, después de haber tocado el mismísimo cielo con la yema de los dedos…
Después de todo eso la única y fría realidad es que estos tres equipos jugarán el próximo año en la categoría de plata del fútbol español.
Entiendo y respeto la profunda angustia que debe sentir, en el día de hoy, sendas hinchadas al ver como sus equipos descienden al infierno de la segunda división.
Sin embargo, encuentro un rayo de esperanza entre tanto dolor.
Bien es cierto que el descenso de Deportivo, Zaragoza y Mallorca cierra de un estruendoso portazo la ilusión y glamour que supone codearse de tú a tú con los mejores futbolistas del planeta.
Pero ¿acaso es menos cierto que para comenzar un ciclo primero hay que cerrar otro?
¡Amigos coruñeses, zaragozanos y mallorquines!
¡Levanten la mirada, sacudan el polvo que yace en sus vestiduras y cierren definitivamente el dolor ingente de sus heridas!
Hagan del inhóspito y duro transitar por la segunda división el firme cimiento que sirva para crear un nuevo y rejuvenecido proyecto deportivo.
Volverán, que nadie lo dude.
César Labrandero

