FC Barcelona 0-0 Athletic de Bilbao

Zarpazo a la Copa de su Majestad !
Así es la grandeza del futbol, cuando parece que todo esta ganado, allí donde el gran favorito es alabado por todos y al destino no se le concede su lugar preferencial, ocurre entonces lo que nadie esperaba y aquello que unos pocos intrépidos soñaban… frenazo al mejor equipo del mundo.
Pep Guardiola, lejos de “tirar” la Copa como en la temporada pasada en su enfrentamiento con el Sevilla, decidió alinear un once titular con varias ausencias importantes pero que ofrecía totales garantías, de hecho había sobre el campo dos de los tres jugadores candidatos a conseguir el balón de oro, Xavi e Iniesta.
El planteamiento táctico, gravado a la perfección en la memoria de todos los futbolistas culés iba a ser el mismo: largas posesiones tratando de desplazar a su adversario de un lado a otro buscando la mejor oportunidad del pase último que consiguiera el gol.
Toda la teoría blaugrana quedó desarmada por un viejo zorro del futbol, Joaquín Caparrós a diferencia de sus colegas en los últimos partidos, propuso una ordenada defensa cerca de la frontal del área, nada de salir a buscarles al centro del campo con una línea adelantada que permitiera a los pequeños jugones encontrar continuas líneas de pase a la espalda de los centrales, les concedieron todo el terreno de juego y la posesión del esférico decididos a esperarles perpetrados en su férrea muralla.
Los pupilos de Guardiola chocaban una y otra vez contra la imponente zaga, no eran capaces de desmontar el entramado defensivo propuesto por los jugadores vascos, se llegaba al final de esta primera mitad con un empate a cero que dejaba todo pendiente de resolución final.
Daba comienzo el desenlace final, para entonces Leo Messi ya calentaba y su mera presencia en la banda aumentaba el ritmo cardiaco de hasta entonces unos impertérritos leones vascos. Poco tardó la pulga en saltar al terreno de juego ; con el Argentino sobre el campo los aficionados culés respiraban mas aliviados pensando que todo sería mas sencillo, nada mas lejos de la realidad, ya lo advirtió el técnico Bilbaíno en la previa del encuentro “no vamos a Barcelona a pasearnos” y así fue, continuaron hasta el final con el plan preconcebido que traían desde casa: orden y defensa .. una y otra vez.
Concluyo el partido con un más que meritorio empate para los de San Mamés que deja todo abierto para el partido de vuelta, precioso regalo de reyes que vivirán en la Catedral el próximo día 6 de Enero con la disputa de un partido que promete ser apasionante.
Cesar L. Perez.
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