Esta noche en el Rico Pérez de Alicante hay mucho más que tres puntos en juego, esta noche queremos darle un nuevo giro de tuerca a la historia…
Porque logrando una nueva victoria cerraríamos una clasificación perfecta: ocho victorias en otros tantos encuentros. La última vez que logramos semejante hazaña fue en la clasificación correspondiente al pasado mundial de Sudáfrica… ¿premonición?
Consiguiendo un nuevo triunfo igualaríamos la plusmarca mundial de victorias oficiales consecutivas (14) que comparten tanto Holanda como Francia desde la pasada época.
De jugar un solo minuto, Iker Casillas podría igualar los 126 partidos de Zubizarreta con la Selección.
Resultará interesante también ver como Vicente del Bosque resuelve el problema “del central” ante la escasez de efectivos en esta posición dada la última baja por lesión de Raúl Albiol.
¿Apostará por Puyol? ¿Le dará la alternativa nuevamente a Javi Martínez tras dos fiascos ante italianos y chilenos?
Por su parte, los jugadores escoceses han llegado al último día dependiendo de sí mismos para jugar la repesca, pero necesitan repetir el resultado de Chequia en Lituania.
Objetivo complicado.
Darren Fletcher, jugador del Manchester United, lidera una selección que carece de poca calidad técnica y que, a falta de ésta, recurre habitualmente a su principal y casi única virtud: lucha, entrega y compromiso de todos sus jugadores.
Graham Dorrans y Steven Naismith son los pocos jugadores que aportan algo distinto a este equipo y, sobre los que recaen buena parte de las futuras esperanzas del cambio generacional y de estilo que debe soportar la selección en los próximos años.
Así las cosas, no me queda otra opción que declarar a España como clara favorita para alzarse con los tres puntos y conquistar todos sus ansiados objetivos.
Sin embargo, el lema es claro entre estos históricos guerreros que hoy nos visitan: “cuando nadie espera nada de nosotros, es cuando Escocia suele sacar sus mejores resultados”
César Labrandero.