El Barça y su política de fichajes

Hace un tiempo, un amigo conocido de todos, me contaba como un director general madridista aconsejaba a su presidente el fichaje de un joven y prometedor Kaká. El presidente del equipo preguntó ¿Cómo dices que se llama?, a lo que el director general contestó: «Kaká». Entonces, el máximo mandatario ni corto ni perezoso asintió con la cabeza pero dijo: «Con ese nombre no venderemos camisetas, ya lo ficharemos cuando sea una estrella».
Como pueden comprobar, esa es una postura muy válida y una política de fichajes totalmente aceptable.
Durante estos días podemos escuchar frases como «Nosotros fabricamos balones de oro, otros los compran» pero la realidad es que esa es una política compartida por más de un club español.
Balones de Oro como Bojan, que no tendrá minutos para jugar y que tampoco le dejarán salir cedido para «hacerse un hombre».
Y es que lo del Barça es política de amor a la cantera y hacer y no comprar. Véase el caso de Cesc Fábregas por ejemplo. Primero lo dejan marchar y ahora quieren pagar por él.
En esto del fútbol, así como en la política, todos tenemos muy poquita memoria.

