
Algo ha cambiado en el Real Zaragoza.
En pleno parón invernal, salió Marcelino, entró Gay y llegaron refuerzos como Adrián Colunga y Humberto, Chupete, Suazo.
En Europa, este jugador era relativamente desconocido. Tras un breve periplo en Italia, en el Audax, fue repescado por el Colo-Colo chileno en 2006.
La Liga de su país, Chile, le sirvió como lanzadera para aterrizar en un campeonato potente como es el azteca.
Tras una primera discreta y polémica en el Monterrey, tuvo un segundo año espectacular donde llegó a anotar cuatro goles en un mismo partido.
Este año comenzó a construirse el mito Suazo; El Chupete se reconcilió con los hinchas rayados.
Al mismo tiempo, a partir de 2009, Marcelo Bielsa comenzó a delegar en él la labor goleadora de la selección de Chile. Y cumplió con creces.
Chile ha sellado su participación en Sudáfrica con 33 puntos y ha ganado a las mejores escuadras americanas. Simultáneamente, Chupete ha obtenido el Balón de Oro de México por su campaña en 2009.
Afortunadamente para el Real Zaragoza, y tras un más que notable desembolso económico, la inspiración del chileno ha subido en el mismo tren que los maños. Ahuyentar fantasmas de temporadas pasadas y mantener al equipo en Primera. Al menos este año. Luego, ya se verá.
Suazo es un jugón de los buenos. Es un tipo de 28 años, de 172 cm y muy, pero que muy fuerte. Quien insinúe que pueda estar orondo o fuera de forma, es que sencillamente no le ha visto jugar al fútbol.
Humberto es el delantero que el Zaragoza ha venido necesitando.
Es la aportación estelar que el club zaragozista brinda al Mundial de este verano.
Para entonces, todo el entorno maño debería respirar tranquilo. Como ahora, fuera de la zona de descenso.
Volveremos con más aportaciones de la Liga BBVA a la cita internacional obligada.