El Vicente Calderón acogerá mañana a dos de los mejores equipos del mundo, pero en estados de forma completamente distintos.
La Selección española viene de ganar sus últimos 6 partidos, con un ligero bajón en la calidad del juego. Pero no olvidemos, que sino llega a ser por la derrota ante Estados Unidos, la Roja llevaría 42 partidos invicta, desde Noviembre de 2006 cuando cayó ante Rumanía. Completamente merecedores de la Eurocopa 2008, este equipo sigue deslumbrando al mundo por su buen juego. Con un medio del campo brillante y una delantera con mucha pegada, la Selección ofrece garantías de buen fútbol para muchos años. En este partido veremos el debut de Navas y Pablo Hernández como Internacionales, mientras que Fernando Torres, Santi Cazorla y Marcos Senna serán bajas por lesión
Enfrente tendrá a una Argentina que lleva 3 vitorias consecutivas, y una buena dosis de moral tras lograr su clasificación al Mundial 2010. Un conjunto con jugadores de gran calidad, pero que no consiguen brillar con su selección como lo hacen en sus respectivos equipos. Un juego desordenado, inseguro y sin pegada, son las causas de la gestión de un entrenador que está ahí por quién fue, y no por lo que sabe de futbol. El mejor ejemplo de su ineptitud es la cantidad de cambios que hace en las convocatorias de cada partido. Para el de este sábado, como novedad ha convocado a Cambiasso y a Cristian Ansaldi, delantero del Rubin Kazan, asi como a Maxi y a Gago, a los que dejó fuera en el último partido.
Lo de mañana será un «pseudo-amistoso», porque aunque los equipos no se jueguen nada, los orgullos nacionales saldrán a relucir y el campo estará plagado de buenos jugadores, la gran mayoría conocidos por el público español.
Tienen un día para hacer sus apuestas.