Zaragoza 1–3 Real Madrid: El Real Madrid cumple sin problemas en Zaragoza

Holgada victoria ante un equipo maño que nada pudo hacer para controlar la batalla que presentó Mourinho en La Romareda.
El encuentro comenzaba con un Zaragoza impetuoso, con esa excesiva viveza que otorga la visita de un referente deportivo a una ciudad deprimida con los resultados de su equipo. Pues bien, todo ese coraje y fuerza desmedida tan sólo duró 14 minutos.
Erraron en el planteamiento, salieron a buscar en su propio campo al Real Madrid, adelantando las líneas y presionando muy arriba. En principio podría parecer un buen guión, excelente receta para derrotar a cualquier equipo, pero equivocada para imponerse al conjunto merengue porque es precisamente esto lo que quiere José Mourinho para sus chicos, muchos metros por delante para correr, espacios y más espacios que de buen gusto aprovecharían los Cristiano Ronaldo, Di María, Özil y compañía.
Un primer tanto que llegaba de esta misma manera, salida rápida a la contra, apenas un par de toques y Mesut Özil se plantaba completamente solo ante los dominios del veterano Leo Franco. Pasmosa tranquilidad con la que resolvió el jugador alemán y es que, aquella seguridad que le otorga su calidad técnica individual es impagable.
Por curioso que pueda parecer, el gol blanco beneficio al Zaragoza, bajó de las nubes a los pupilos del vasco Aguirre y mejoraron en su planteamiento, juntaron las líneas y no regalaban un solo metro al rival. Este es el guión que peor representa el Real Madrid, les cuesta un mundo batir líneas juntas y abrir defensas cerradas.
Todo parecía igualarse hasta que quiso Cristiano Ronaldo. Falta al borde del área. Mientras el goleador madridista se relamía, afilaba sus garras y sacaba todo su poderío, le pegó contundentemente al balón y golazo de Cristiano Ronaldo ante la mirada atónita de toda La Romareda. Ahora sí, llegábamos al descanso con un encuentro que parecía totalmente decantado.
Para amargar todavía aun más el partido a los locales, tan solo tres minutos después de la reanudación, El Fideo aprovechaba una asistencia de Xabi Alonso para subir el tercero al luminoso, corazones a la cámara y a pensar ya en el Sevilla.
De aquí al final poco más, en tiempos de Navidad, Carvalho se sentía generoso y quiso regalar un gol a los maños que maquillara algo el marcador. Inocente penalti cometido por un jugador de su veteranía que Gabi se encargaría de transformar.
En semana de casi ya Navidades, los blancos logran una victoria que les permite seguir a la caza del gran enemigo blaugrana.
Cesar L. Perez.
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