Real Madrid: Un problema central.

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¿Funcionará la dupla Arbeloa – Nacho?
por César Labrandero

Hace unas semanas escribíamos un post en este mismo blog en el cual lanzábamos una pregunta al aire para que todos ustedes reflexionaran con nosotros:

¿Qué le pasa a Sergio Ramos?

Pues bien, ayer tarde, en el partido que enfrentaba a Osasuna y Real Madrid, Sergio Ramos volvía a pecar con su particular fruta prohibida.

En el minuto treinta y uno de la primera parte el futbolista de Camas veía una controvertida tarjeta amarilla por, según refleja el acta arbitral, derribar a un contrario en la disputa del balón.

Doce minutos mas tarde, en el minuto cuarenta y tres, el capitán blanco era expulsado del encuentro por dar con el brazo en la cara de Roberto Torres.

Esta es precisamente mi reclamación y lo que yo personalmente achaco como falta de una correcta diligencia al futbolista español.

Con una primera tarjeta en bolsillo – al margen de que fuera justa o injusta pero a fin de cuentas tarjeta – no es necesario hacer malabares circenses sobre un foso infestado por tiburones porque, como ocurrió ayer, puedes terminar cayendo y dejando a tu equipo con un futbolista menos toda una segunda parte.

Con Pepe y Ramos sancionados y Varane lesionado todos los focos apuntan a una nueva e innata pareja defensiva en la visita del Real Madrid la próxima semana a Mestalla.

Sin querer menospreciar ni restar valor a la pericia defensiva tanto de Arbeloa como Nacho – en su faceta de zaguero central – me gustaría abordar la siguiente cuestión.

¿Están capacitados Arbeloa y Nacho para afrontar semejante desafío?

Absolutamente preparados.

El único y a su vez gran dilema que encuentro en este obligado experimento táctico es el relativo a la compenetración.

Me explico.

De entre todos las emparejamientos que se generan dentro de un mismo equipo de fútbol: (lateral -interior; medio defensivo – medio ofensivo; media punta – delantero) el que atañe a la pareja de centrales es el que mayor entendimiento requiere para un correcto funcionamiento.

¿Por qué?

Por una razón muy sencilla y a la par muy evidente: detrás de los centrales se encuentra, como último atisbo de resistencia frente al gol del equipo rival, el cancerbero y su portería.

Además de esta lógica aplastante las cometidos tácticos que se le presumen a los centrales son muchos y muy variados.

– Cuando uno de los dos sale a presionar el que queda más retrasado debe cubrir posición de ambos.
– Cobertura a los laterales cuando estos se hayan en posiciones ofensivas.
– Inicio desde atrás del juego del equipo.
– Marcas a los atacantes en todas las acciones a balón parado.

Así pues el tándem Nacho y Arbeloa tiene todavía una semana restante – hasta el partido frente al Valencia – para contarse intimidades, salir a comer o cenar y, a fin de cuentas, hacerse los mejores amigos porque como apuntan los más sabios del lugar la sincronización entre centrales debe ser perfecta para el correcto funcionamiento de todo el equipo.

César Labrandero.

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