Guinea 1 – 2 España: A falta de pan, patadas…
…Y más patadas
por César Labrandero
Aún siendo un partido amistoso frente a un rival menor, los ojos del planeta tierra estaban clavados en este encuentro y es que allí por donde pasa España levanta a su paso un haz de admiración y felicidad que todos los amantes de este deporte ansían poder vivir en primera persona.
Goikoetxea, seleccionador de Guinea, como antiguo residente y experto conocedor de nuestro fútbol, sabía a la perfección cuales eran nuestras mejores armas: “el famoso tiki y el archiconocido taka”.
Una fabulosa corriente deportiva que proclama el amor y cuidado por el balón llevado hasta su máxima expresión.
Sabiendo a lo que jugamos el problema y misterio radica en cómo poder pararnos…
Existen infinidad de recursos técnico – tácticos para frenar y desactivar a un equipo futbolísticamente superior:
1.- Presionar arriba para dificultar la salida de balón obligando al meta a tener que golpear en largo.
2.- Plagar el centro del campo con una mayor cantidad de futbolistas que tu rival y así cortar la circulación de balón de los medio centros rivales.
3.- Replegar a tu propio equipo en muy pocos metros e iniciar rápidas y fulgurantes transiciones defensa – ataque tratando de coger la espalda de los zagueros rivales.
¿Qué estrategia siguió Guinea para frenar el mejor juego de los nuestros?
Ninguna de las anteriores, siguió el decálogo del palo y la patada.
Un exceso en el juego duro de nuestros rivales provocó que la integridad física de los nuestros se viera puesta en peligro durante muchas fases del juego.
En fin, si este bolo ha servido para sacar una sonrisa de una población que vive bajo la alargada sombra dictatorial de Teodoro Obiang bienvenido sea.
¿No creen amigos?
César Labrandero.

